lunes, 29 de octubre de 2007

De compras

Una vez a la semana suelo ir a la compra. La compra de algunos productos que sólo suelo tomar yo en casa y que casi siempre se corresponde con la cena.
Entre los productos que suelo comprar es agua mineral con gas Vichy Catalán, mis amigos dirán al leer esto que sale en la vena de pijo, pero que le vamos a hacer si es la que me gusta. Pues yo no se como me las apaño, pero en todos los supermercados que conozco los pack de botellines de esa agua se encuentra en el sitio más algo de las estanterías, debe ser porque somos poquitos los que nos da por beber agua con burbujitas.
Como pueden suponer lo de coger las botellas supone casi siempre toda una odisea, porque además son botellas de cristal y corro el peligro de terminar con un botellazo en la cabeza.
Hoy he estado comprando y mi agradable sorpresa ha sido mucha cuando nada mas entrar en el supermercado se ha acercado una de las chicas que trabaja allí y me ha preguntado si necesitaba ayuda y me dicho una frase que no suelo oír casi nunca:
- Lo que necesite no tiene más que decirlo, aquí estamos para ayudarle.
La verdad es que rápidamente me he acordado de mis botellitas y le he dicho que me diera un pack, con lo cual no he tenido que estar mirando por todas partes a ver quien me podía ayudar a bajarlas de la estantería.
Después al final de la compra, la misma cajera me ha dicho que si podía llevar todo al coche y al decirle yo que era un poco complicado, pero que como lo tenía muy cerca daría dos vueltas, ha dicho.
- No se preocupe, ahora mismo se so acercamos al coche.
La verdad es que así da gusto comprar porque más de una vez he terminado con la mitad de la compra tirada por los suelos.
Y como cuando algo está mal hecho lo suelo contar aquí en este foro, también me parece oportuno decir que supermercado del que hablo es Mercadona de Sanlúcar de Barrameda.

viernes, 26 de octubre de 2007

Una buena tarde

Me llaman unos amigos para invitarme a almorzar.
- Vamos a comer habichuelas con pato.
Yo nunca he comido esa comida pero me seduce la idea por descubrir un sabor nuevo y por compartir una tarde con algunos amigos, que para mí siempre es muy agradable.
No voy a contar nada de la tarde que pasamos, que fue de lo mejor, pero si hablaré de cómo a la hora de elaborar un plato se puede compaginar sencillez y exquisitez.
No sabía como se podía compaginar el cocinar un pato con las habichuelas, pero descubrí que es perfectamente compaginable y el resultado perfecto.
Al final de la tarde le pedí al cocinero que me diera la receta del plato y decidí compartirla, porque al ser tan fácil puede animar a alguna persona a probar un buen potaje totalmente diferente y delicioso, en estos momentos en que parece que en la nueva cocina prima el estilo, las mijitas, la fusión, la espuma y los palillos de diente en lugar de cuchara.
Ahí va la receta de las Habichuelas (Alubias) con pato:
Para seis personas
Un pato
Medio kilo de habichuelas (Alubias)
Un tomate
Un pimiento
Una cabeza de ajo
Perejil
Dos hojas de laurel
Una cucharadita de café de pimiento molido dulce (pimentón)
Sal
Aceite de oliva
La noche anterior se ponen a remojar las habichuelas y luego es muy fácil hacer el guiso, porque se ponen todos los ingredientes crudos, incluido el pato limpio, en una olla y se cubre de agua, dejando cocer a fuego lento durante una hora y media si es una olla normal y 20 minutos si es una olla rápida.
Una vez cocinado todo se quita el pato y se deshuesa y desmenuza la carne, que se pondrá en un plato a parte para que cada uno se sirva un poco en el mismo plato de las habichuelas.
Nosotros lo comimos acompañado de pan de pueblo y manzanilla de Sanlúcar de Barrameda.

lunes, 22 de octubre de 2007

A ninguna parte

Hablaba con un amigo que tiene un Blog y me hace una pregunta que me dejó descolocado. Esta fue de forma aproximada la conversación que mantuvimos:
- ¿Cómo es que tienes tan pocos comentarios en tu blog?.
- Ah, pues no se. Eso es algo que no me preocupa, me gustaría que hubiese mas, pero tampoco me quita el sueño. ¿Tu tienes muchos?.
- Si, y el día que no entra ninguno me los invento.
- ¡Comorrrrrr!.
- Si hombre, me los invento. Eso lo hace mucha gente.
- ¿Qué todo el mundo se inventa los comentarios que aparecen en sus blogs?.
- Si un blog no tiene comentarios la gente no se anima a participar, por lo que al principio es importante que pongas algunos inventados por ti.
- Eso me parece simplemente una estafa y además una gilipollez.
- Que no hombre, que lo hace todo el mundo. Hasta algunos periódicos o portales de información tienen contratada gente, o simples becarios, que les escribe los comentarios que se publican en sus páginas.
- Lo siento pero yo no pienso ponerme a escribir los comentarios, y si no hay ninguno me la trae al fresco.
- Nunca llegarás a ninguna parte.
- Coño, si yo no quiero ir a ningún sitio, si yo lo único que pretendo es divertirme escribiendo y publicando aquello que me apetece.
- Definitivamente, a ninguna parte.


martes, 9 de octubre de 2007

La canción

Hoy, será porque tengo el cabrero en cuarta y enormes deseos de mandar a hacer puñetas a más de tres, me he acordado de pronto de una canción de una de esas obras de teatro de los años setenta, con letra bastante ñoña e incluso con mucho de ingenua, con las que los jóvenes de aquellos años, que teníamos más pelo y el colmillo mucho menos retorcido, disfrutabamos creyendo que era posible salvar el mundo lanzando margaritas, con un poster del Che Gevara o un cartel de la película Jesucristo Superstar.

Esta obra también trataba sobre Jesucristo, pero un mucho menos carca que el que nos encontramos hoy reflejado en los mensajes de la mayoría. Era una obra musical y sus protagonistas eran unos payasos y una de sus canciones decía algo así como…..

Si un dia ves,
que todo va mal,
que todo va,
tan requetemal.
Tu mujercita llora,
la casa se te desploma,
chillan los niños, duelen las muelas, llueven la letras hasta aquí…
El jefe te dice “adios mon ami”,
y el pobretón tan mal lo paso.
Por eso nunca más,
olvides que hay un cielo y…
Que todo acaba bien.
Como pueden ver la canción es bastante ñoña, casi infantil, pero me sirve porque me niego a pensar que en un mundo de tanto hijo de puta, con perdón de las putas, las cosas siempre van a ir bien para los trepas, los sinvergüenzas, los peseteros, los exprimidores, los explotadores, los inútiles, los chupasangres, o para aquellos que tienen como lema de vida el tanto tienes, tanto vales.
Me niego a pensarlo como me niego a pensar ese mensaje carca y fascista de “todos los políticos son iguales”, que lanzan los que si quieren que todo siga igual siempre.
Me niego porque entonces me faltarían las fuerzas para continuar luchando para contra todos esos igual es lo que ellos quisieran.
No. Lo siento. Me niego a dejarles hacer lo que les de la gana y aunque resulte ingenuo prefiero pensar que continuando con la lucha todo acabará, sino bien, por lo menos algo mejor y por supuesto que no esperaré a ese famoso reino de los cielos para que todo esté solucionado.

lunes, 1 de octubre de 2007

Infanta María Luisa

Transcribo lo que dice Narciso Climent Buzón en su libro Calles y Plazas de Sanlúcar de Barrameda. Recorrido histórico: … “o, a lo mejor, aspira en tus labios el romanticismo congelado en la copia de la escultura sedente de la infanta María Luisa, que el sanluqueño de adopción Juan Fernández Rodríguez García del Busto, alcalde de la ciudad hispalense, quiso transportar a Sanlúcar en 1972 y con ella, abrazar en ramillete ardiente los amores de la azahareña Sevilla dejados en la cabeza de la ciudad de la luz. Comprenderás entonces que nada muere, que todo queda con el balbuceo imperceptible en un instante que se comunica sotto voce a los espíritus más destemporalizados“.
¿A que viene esta trascripción?. Bueno viene porque si la pobre Infanta María Luisa se pasase por la Plaza de los Cisnes de Sanlúcar de Barrameda, seguro que le daba un soponcio y se moría de nuevo por no ver como tenemos la estatua que la conmemora.
Yo no se si la Infanta María Luisa hizo algo por Sanlúcar de Barrameda o no, pero tampoco me importa demasiado. Me importa que un exorno en una plaza tan sosita como esa, que su única función es la de almacenar mesas y sillas, no puede continuar estando como esta, porque da una imagen muy pobre de lo que somos.
No se si la solución es subirla para que no esté tan baja y no se le pueda martirizar mas, si quitarla de donde está y ponerla por ejemplo en los jardines del Palacio de Orleáns, su casa, y así los hosteleros de la plaza podrán poner unas pocas de mesas más o simplemente limpiarla y ponerle la flor que le falta e incluso el rótulo de quien es, porque actualmente es la estatua anónima.
Por cierto, ya que hablamos de flores y plaza, ¿no habría forma de cambiar un poco la estética feísima que tiene esa plaza?. Aunque algunos se empeñen en denominar “modernidad diáfana” esa estética, a mi, cateto de pueblo, nunca me puede parecer ni moderno, ni bonito, ni estético un bloque de hormigón con dos palmeras. Sería bonito algo verde y florido por allí. ¿O no?.
Algunos, no se si de verdad o con el deseo de tomarme el pelo, me dicen que es la plaza con mejor adaptación para discapacitado de Sanlúcar. Cuando lo oigo me entra la risa floja, porque es verdad que está totalmente plana y sin obstáculos en si misma, pero entre las sillas, las mesas, las sombrillas y tiovivo es un verdadero coñazo circular por ella, con silla de ruedas o no.