domingo, 16 de abril de 2017

Por emociones

La verdad es que últimamente, cada vez más, reacciono por las emociones, cada vez menos por la razón y mas por lo que me dice el corazón, y si he de ser sincero no me importa en absoluto. Las emociones de lo que vivo, de lo que veo, de lo que leo.
Y hoy tengo una sensación positiva que me ha emocionado e incluso se me ha saltado una lagrimilla, que tampoco me importa decirlo demasiado.
La historia la vi en el informativo de esta tarde y es como el jugador Isco, después del gol de la victoria en Gijón lo celebro haciendo una señal, que muchos podrían mal interpretar, pero que tenía tras de sí otra historia y es que el futbolista había cumplido la petición que le hizo una niña de ocho años que sus padres son sordos y querían ver esa señal que significa Te quiero.
La verdad es que me emocionó.
La emoción negativa me la he llevado cuando he llegado esta tarde a mi casa, he entrado en el ordenador y he visto la foto de la pintada que han hecho en la iglesia de la Caridad. Yo, que procuro ser muy respetuoso con las ideas, con las opiniones, aunque no me gusten, con las personas, me gustan que sean respetuosos con mi pueblo, con los edificios, sean los que sean, y no me parece que los monumentos sean pizarras para escribir nada, por mucha razón que puedan tener en lo que digan, que ni entro ni salgo en eso.
Me encantaría enterarme quien ha sido el pintor o pintora, solo por ir a su casa y en la fachada poner el mismo mensaje, a ver si le hace gracia.
Que existen miles de forma de reivindicar sin molestar a los demás, sean quienes sean.

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