No sé si la cosa económica estará
cambiando para mejor, siempre para unos pocos, aunque tengo la sensación que sí, porque en mi correo electrónico puedo
disfrutar de hasta nueve o diez empresas ofreciéndome un crédito, préstamo o
como ellos quieran llamarlo, ¡que detalle!. Por supuesto que a todos ellos los
tengo metidos en el spam, es decir en los correos que no quiero ni mirar, los
correos que no me importan que lleguen, pero yo directamente lo pongo en el
lugar donde nunca miro y ya se borrará.
¿Para qué coño quiero yo 500 euros,
si después voy a tener que pagar cuando menos 700?. Eso en cantidades pequeñas,
porque en cantidades grandes terminas muriéndote sin acabar de pagar el préstamo
ese que a tan buenas condiciones te ofrecieron.
Así que yo prefiero lo de
directamente mandar la empresa a los spam, y ya cada vez que llegue un correo
de ellos se encajan en esa parte.

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