Como escribí hace unos días, lo de Facebook me lo esperaba, me lo imaginaba y estaba convencido de ello, sobre todo por aquello del piensa mal y acertarás, mayormente de los grandes emporios comerciales, aunque estén enmascarados de empresa maravillosa y poco menos que un servicio público.
No sólo es esa idea que todos tenemos de desconfiar de todo el que te está todo el día preguntándote, o enviando cuestionarios estúpidos, que ahora resulta que no lo son tanto, sobre todo para ellos, que habrán ganado una pasta vendiéndole los datos a Trump y sabe dios quien.
Lo que más me llama la atención es el poder telepático de la red social, siempre me llamo la atención que si yo hablaba de un dentista, al día siguiente me estuviesen apareciendo publicidades de dentistas de todos colores en Facebook, que si yo quería comprarme un teléfono de una marca determinada, la publicidad fuese precisamente de ellos o incluso un día que estuve hablando de una empresa que repartía comida preparada y ya no ha dejado de aparecer enlaces a la misma en mi página.
¿Son adivinos?.¿Tienen el poder de saber lo que quiero o me interesa?. Con lo que comencé a preocuparme seriamente, aunque la verdad es que tampoco es que la tontería me quitase personalmente el sueño.
Esta mañana, leyendo el periódico las noticias sobre estas redes sociales, esta y las demás, porque resulta que la mayoría son de las mismas, he llegado a la conclusión que no son adivinos de nada, sino que de alguna forma todo por lo que yo me intereso en algún buscador les llega directamente, eso no es ningún estudio, sino una suposición mía, que casi seguro que no está equivocada y me explico.
Yo en un buscador me intereso, aunque sea por curiosidad o tontería por el precio de un teléfono de una marca, pues de alguna forma, que ellos tienen miles, les llega esa información y a partir de ahí termino recibiendo mensajes publicitarios directamente entre los mensajes de la gente que tengo agregada.
Iba a escribir ahora que ¡qué miedo!. Pero me niego, me niego a darle más importancia que estos 2320 caracteres que estoy escribiendo sobre el tema, porque la verdad es que me importa un carajo la publicidad que pongáis en mi página, que creo que al final voy a terminar comprando, usando o mirando sólo aquello que no aparezca en ella, vamos, por dar la lata.
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domingo, 25 de marzo de 2018
¿Son adivinos?
Como escribí hace unos días, lo de Facebook me lo esperaba, me lo imaginaba y estaba convencido de ello, sobre todo por aquello del piensa mal y acertarás, mayormente de los grandes emporios comerciales, aunque estén enmascarados de empresa maravillosa y poco menos que un servicio público.
No sólo es esa idea que todos tenemos de desconfiar de todo el que te está todo el día preguntándote, o enviando cuestionarios estúpidos, que ahora resulta que no lo son tanto, sobre todo para ellos, que habrán ganado una pasta vendiéndole los datos a Trump y sabe dios quien.
Lo que más me llama la atención es el poder telepático de la red social, siempre me llamo la atención que si yo hablaba de un dentista, al día siguiente me estuviesen apareciendo publicidades de dentistas de todos colores en Facebook, que si yo quería comprarme un teléfono de una marca determinada, la publicidad fuese precisamente de ellos o incluso un día que estuve hablando de una empresa que repartía comida preparada y ya no ha dejado de aparecer enlaces a la misma en mi página.
¿Son adivinos?.¿Tienen el poder de saber lo que quiero o me interesa?. Con lo que comencé a preocuparme seriamente, aunque la verdad es que tampoco es que la tontería me quitase personalmente el sueño.
Esta mañana, leyendo el periódico las noticias sobre estas redes sociales, esta y las demás, porque resulta que la mayoría son de las mismas, he llegado a la conclusión que no son adivinos de nada, sino que de alguna forma todo por lo que yo me intereso en algún buscador les llega directamente, eso no es ningún estudio, sino una suposición mía, que casi seguro que no está equivocada y me explico.
Yo en un buscador me intereso, aunque sea por curiosidad o tontería por el precio de un teléfono de una marca, pues de alguna forma, que ellos tienen miles, les llega esa información y a partir de ahí termino recibiendo mensajes publicitarios directamente entre los mensajes de la gente que tengo agregada.
Iba a escribir ahora que ¡qué miedo!. Pero me niego, me niego a darle más importancia que estos 2320 caracteres que estoy escribiendo sobre el tema, porque la verdad es que me importa un carajo la publicidad que pongáis en mi página, que creo que al final voy a terminar comprando, usando o mirando sólo aquello que no aparezca en ella, vamos, por dar la lata.
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jueves, 28 de julio de 2016
La Comisión de Investigación
He oído decir a Garzón, el Diputado, que
no el otro, que para el tema de Pablo Echenique, se debería crear una
comisión de investigación, y yo me temo que detrás de este deseo no haya más que
la intención de que el asunto muera en el sueño de los justos, o los injustos.
Ya decía alguien que si que
quieres que algo no se solucione, no se arregle o no se aclare, no debes hacer
otra cosa que crear una comisión sobre el mismo.
¿Para que una comisión si el
asunto está más claro que el agua de un manantial?.
Si Echenique lo ha explicado
perfectamente, aunque luego haya intentado justificarlo como haya podido.
Servidor, que no está
precisamente en la onda de Echenique, en este tema está bastante de acuerdo en
el planteamiento que ha hecho de que estamos en un país donde si necesitas
ayuda para hacer tu vida diaria y eres pobre, te puedes morir de asco
tranquilamente, o mantenerte por los siglos de los siglos encerrado en tu casa,
o mantener en un régimen de semi esclavitud a familiares, amigos y conocidos.
Pero Pablo, este no es tu caso, y
creo que por lo menos así lo pienso yo, que sería más importante que la persona
que atiende algunas de tus necesidades, que te ayuda a mantener una vida con
una cierta normalidad y comodidad, esté perfectamente remunerada y con todos
los derechos laborales cumplidos, a que Podemos reciba una parte de tu sueldo.
¿O no?.
¿Cuál debe ser tu castigo?.
¿Dimitir?. Creo que no, no creo que debas dimitir porque a lo mejor el que
entra por ti no está tan concienciado como debes estarlo tú. Creo que debes
quedarte a pelearte porque en España haya una verdadera y útil Ley de
Dependencia, como se planteó en un principio.
Que no ocurra que cuando pidas
una silla eléctrica porque tus brazos están molidos de estar cuarenta años
cargando con un peso para los que no fueron creados, no te digan que no das el
perfil para ello o que si pides la dependencia no te digan que no, porque no
hace falta nadie que te lleve la cuchara a la boca o que te limpie el culo.
Así que a pelear, pero tampoco
intentes justificar lo injustificable y no digas eso de que la culpa la tiene el
sistema de que "la gente humilde" recurra a la economía sumergida,
porque es verdad que existe mucha “gente humilde”, sin medios que no le queda
más remedio que hacerlo, pero tú en estos momentos y cuando ocurrió el hecho no
eras precisamente una persona “humilde”, económicamente.
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miércoles, 17 de septiembre de 2014
Escenas callejeras
Este artículo fue publicado por mí hace unos días en el periódico Sanlúcar Información, pero al estar totalmente vigente es por lo que lo reproduzco aquí hoy.
No estoy seguro si en todos los
pueblos será igual pero he de reconocer que en nuestra ciudad tenemos una
casta, palabra muy de moda en esta época que nos ha tocado vivir, que son los
arquitectos, peritos y diseñadores honoríficos, de los que tenemos una cantidad
inmensa, la gran parte de ellos estarían dentro de los que podríamos llamar
“maestros liendres”, esos que los englobaríamos como que todo lo saben y de
nada entienden.
Claro que la mayoría de ellos les
suele venir la inspiración delante de un café, una copa o un cubata, una
tertulia, pero si se nos ocurriera decirles que te firmen algo, que se hagan
responsables, la carrera que cogen es de madre y señor mío.
- Yooooo…Me voy, me voy, que tengo
un montón de cosas que hacer.
Esta mañana misma presencié una
escena que me chocó un poco, o mucho. La escena transcurre en una céntrica
calle de nuestra ciudad, concretamente en la calle de la Capillita. Al llegar
veo en el suelo, perdón por lo escatológico de lo que voy a contar, una enorme
caca de perro, tan grande que si no fuera porque aquella calle es una calle
peatonal, hubiese pensado que por allí había pasado un coche de caballos,
aunque desde hace un tiempo he observado que la mayoría de los coches llevan un
artilugio para no ensuciar las calles, cosa que me parece muy bien.
Si me llamó la atención el
excremento perruno abandonado por el dueño en el suelo, mucho más me chocó el
corrillo de gente que se había creado en las cercanías, que comentaban y
hablaban de la situación, y como uno es curioso, cotillo y sin otra cosa mejor
que hacer que escuchar para después contar lo que veo y escucho, aquí tienen lo
vivido.
- ¡Que tío más guarro!.
- Mira que dejar eso ahí.
- Desde luego que se merece una
buena multa. ¡Una buena multa!
- Y se fue con toda la cara dura.
- Si es que no hay policías por las
calles.
Yo iba aminorando la velocidad de
la silla de ruedas hasta casi parar y aumentando la atención que ponía a la
conversación que también subía de tono, hasta casi acordarse hasta de la
familia del presidente del parlamento europeo, y de todos los que están antes.
Estaba indeciso, pensando lo
mejor no sería salir pitando, entre otras cosas porque yo no había visto al
animal dueño del canino, que cuando llegué solo estaba el regalito en el lugar y
no me apetecía meterme donde no me llamaban, que la experiencia me dice que a
no ser que uno se meta en la conversación de forma que le eche la culpa a
alguien, termina enfadándose con alguien, fijo.
Pero veía que si no hablaba podía
terminar reventando como un “ciquitraque”, se me ocurrió preguntar.
- ¿Y nadie lo vio?.
Silencio sepulcral, pero por las
caras y las expresiones me di cuenta que más de uno de los que allí estaban
habían presenciado la escena, así que imprudente de mí se me ocurrió soltar la
frase…
- ¿Nadie le dijo nada?.
No había terminado la frase
cuando observé que el corrillo se terminaba, la gente se marchaba, me quedaba
solo con la mierda de perro al lado, y solo a una señora escuché ya de espalda,
mientras se iba.
- ¿Yooooo?. Yo no me meto en donde
no me llaman, que después pasa lo que pasa. Yo no me meto en líos.
Y me di cuenta que lo que pasa es
que aquello se quedó allí y nadie fue capaz de increpar al que había obrado tan
mal, porque no quería meterse en líos.
Palabras:
Ciquitraque:
Era una tira de cartón enrollada
que tenía unos pegotones de pólvora u otro material explosivo, que al arañarlo
con el suelo, pared o una piedra explotaba haciendo ruido.
El nombre que aparece en la Real
Academia Española es triquitraque, que lo define como rollo de papel con
pólvora, suponiendo que aquí por deformación llegó a ciquitraque.
De ahí viene la frase “explotar
como un ciquitraque”.
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viernes, 8 de noviembre de 2013
Hoy
Que día he llevado hoy. Y lo digo sin
quejarme, no me quejo en absoluto, porque creo que todas estas actividades dan
vida, hace que no te acuerdes de nada, todavía no me he acordado ni un minuto,
que estás jubilado.
Me despierto a las ocho y a las nueve menos
cuarto en la calle, además como mi coche ha tenido la enésima avería, que bien
que se deberían aprovechar la empresa, porque les salió una mierda, una mierda
que a mí me es muy útil, pero en definitiva una birria.
Me aventuro a una nueva experiencia, para
probar, que es la de irme al centro en autobús. Y he aquí que el camino de mi
casa a la parada se convierte en unos momentos de miedo y de preguntas, que por
supuesto nunca hago en público: ¿Podré?. ¿Llegaré?. ¿Me costará mucho?.
Pues coño, claro que puedo, llego y no me
cuesta demasiado. Además tengo que reconocer que los autobuses, por lo menos
aquí, están bastante adaptados y la ayuda tanto de las personas que están en la
parada, como del conductor se ofrece en seguida.
Hoy quiero hacer en público otra cosa que no
suelo hacer casi nunca. Reconocer que en este momento, contrariamente a lo que
sucedía hace unos años cuando eres más joven, ahora no me molesta en absoluto
que me ayuden en aquellas cosas que no puedo hacer o que me cuesta algún
trabajo. Los tiempos de la soberbia pasaron, gracias a dios.
Ahora acepto, agradezco, sonrío y hasta doy
las gracias la ayuda de las personas, porque creo que es de muy desagradecido
no aceptar aquello que te dan con el corazón, pero pasemos a otro tema.
Buen viaje en el autobús, ningún problema en
subir, bajar o ir en él. Desde mi barrio de la Dehesilla me voy al centro y me
bajo en la Calzada, a dos minutos de donde suelo ir todas las mañanas a
desayunar.
¿Saben que es lo que más me gusta de estar
jubilado?. El ritmo, y no me estoy refiriendo a nada musical, sino al ritmo de
vida que uno es capaz de llevar. ¿Qué me importa perder diez minutos en el autobús,
si no voy a ninguna parte donde tenga que hacer algo?. ¿Qué más me da pararme a
charlar media hora o tomar un café con un amigo, si no tengo prisa por llegar a
ningún sitio?.
Después de desayunar con los amigos, me voy a
dar una vueltecita por el Mercado y me compro una maceta de no sé qué planta
es. Sé que aunque no es planta de interior la voy a poner en mi habitación, se
que como mucho me durará dos o tres meses, o lo mismo no, pero me da igual, la
quiero a los pies de mi cama. A ver si mañana pongo una foto en Facebook y Tof,
Iris o Pulido me dan algunos consejillos o me dicen que estoy loco con poner
esa planta silvestre en mi habitación.
Ahora se me han antojado unos cactus, y alguien
me dice que traen mala suerte, y ya bastante tengo con tener que escuchar que
también lo son los peces de colores.
¡Voy a ir a la ortopedia!. No me lo pienso,
me voy a la parada de taxis para que me lleve a la ortopedia, porque ya lo de
subir al barrio alto en la silla sería como para que me de un infarto y tampoco
me apetece. La cuesta de Belén para matarme, el carril de San Diego con la cava
del Castillo incluida es de medalla de oro.
¿Qué para que me he ido a la ortopedia?. Pues
porque me voy a comprar una silla eléctrica, uno de ese escúter de cuatro
ruedas que iré alternando con la silla manual y que me permitirá no tener que
depender del coche para todo. Además que el que me voy a comprar tiene 35 Km de
autonomía, así que me permite ir donde me dé la gana. A partir de ahora
alternaré coche, escúter, andando y autobús, que me ha gustado la experiencia.
Una vez que salgo de la ortopedia decido que
me voy a ir a casa andando, en este caso rodando, así que para los que son de
Sanlúcar les contaré el paseíto de hoy: Cuesta hasta llegar a la puerta del
castillo de Santiago, que es una cuesta de cojones, aunque he de reconocer que
en el último tramo he tenido ayuda; Plaza del Castillo, Calle Luis de Eguilaz, Calle
Caballeros, Calle Caridad, cuesta no, que todavía aprecio mi vida, Calle
Misericordia, Cuesta del Arquillo de Rota, donde he parado un ratito a charlar
con mi amiga Mari Ángeles y sobre las doce y media estaba en mi casita.
Por la tarde a las cuatro y media ya en la
calle, que hoy tocaba grabación del programa de la tele, de Pleamar Televisión.
Nuevamente en autobús para ida y vuelta, aunque esa tarde he descubierto una razón
para cogerlo: Me he leído 20 páginas en el libro electrónico para allá y 23 a
la vuelta. Se me ha pasado el camino en un periquete.
Bueno y voy a dejarles porque creo que hoy
les he dejado un relato demasiado largo para lo que me gusta hacer.
Todas las fotos que acompañan esta entrada han sido realizadas el día de hoy en Sanlúcar.
Todas las fotos que acompañan esta entrada han sido realizadas el día de hoy en Sanlúcar.
domingo, 7 de abril de 2013
Sábado de Pasión (I)
La tarde de ayer tarde ha sido para mí un
sábado de Pasión, para los que no sean de Sanlúcar he de aclara que este día
habían decidido salir en procesión aquellas hermandades que por motivo del mal
tiempo y la lluvia no pudieron hacer estación de penitencia y procesionar por
las calles sanlúqueñas esta Semana Santa, y yo, que no soy especialmente
religioso, aunque tenga que estar últimamente escuchando que me estoy haciendo
capillita, sin que me digan eso me importe demasiado, decidí que hacia una
bonita tarde de sol que debía aprovechar y además me apetecía comprobar algo
que nunca había vivido, hacer fotografías en medio de la bulla de la Semana
Santa y hacerlo desde una silla de ruedas, un metro más bajo que los demás, que
ya son ganas.
Me lo tomé con calma porque sin paciencia me
habría marchado para mi casa a los cinco minutos, y además con un sofocón, pero
no. ¡Mucha tranquilidad, Antonio!, me decía. Lo importante es el resultado
final, y eso no lo puedes comprobar hasta que no llegues a casa esta noche.
La experiencia creo que ha sido bastante
positiva, porque he descubierto que a lo mejor no se pueden hacer unas
fotografías maravillosas, geniales y fantásticas, como las que quiere hacer
todos aficionados cuando pilla la cámara en Semana Santa y se va detrás de las
imágenes horas y horas, pero con toda la estética de las procesiones, mezclado
con el colorido de las mismas y la belleza de los rincones, lugares y
monumentos sanluqueños también se pueden hacer cosas decentitas.
Me fui al Barrio Alto a las cinco de la tarde,
donde desde la iglesia de la O salía la santa Cena camino de su Bonanza, ya que
el martes santo tuvo que refugiarse en esa iglesia por la lluvia.
Intente ponerme frente a la iglesia, pero
aquello estaba abarrotado, debí llegar antes y además recordé que en ese lugar
ya tenía algunas fotografías de la hermandad, así que me fui más abajo, frente
a la puerta del Ayuntamiento, que no es mal sitio porque tiene al fondo la
Iglesia de la O.
Mientras esperaba me llamó la atención la cantidad
de puestos ambulantes de chucherías que circulaban delante de las imágenes, y
eso me hizo pensar en la cantidad de cascaras de pipas que se recogen del suelo
estos días. Deberíamos ser un poco menos guarros y no tirar todo al suelo.
Antes de salir la procesión repicaron por
bastante tiempo las campanas de la O, que si que suenan, y pronto apareció el
Cristo de la Santa Cena, que al paso que lleva me parece que no veo completo el
misterio.

Estuve allí entre empujones soportables, que
la gente es bastante amable y tolerante, el peligro y la incomodidad de ver que
el paso se te viene encima y no puedes alejarte, pero el trabajo se realizó y
con la cantidad de gente que había no me sentí agobiado, o puede que yo
estuviese tan en lo mío realizando las fotos, que hice demasiado caso a lo
demás.
¿Dónde ir ahora?. Tenía la posibilidad de
irme a la iglesia de la Caridad, de donde salía un poco más tarde el Cristo del
Consuelo y la Virgen del Mayor Dolor, pero la verdad es que el barrio alto no es
el mejor sitio para ir dando sillazos de aquí para allá y cabía la posibilidad
de meterme en un barullo y que no pudiese hacer nada, además había dejado el
coche en el Castillo de Santiago y era un poco largo para después volver, así
que me plantee que lo mejor sería hacer la siguiente tanda de fotografías en el
barrio bajo.
Quiero terminar esta primera parte del
reportaje reprochándome algo que vi cuando llegué a casa. Mi amigo Eduardo me
lo habría reprochado porque siempre me dice que en mis fotos nunca aparecen
personas. Es algo que no me doy cuenta, pero después al verlas descubro que no
hay forma, son fotos sin gente y que si pasaran a la posteridad, cosa que no
creo muy probable, no tendrá identidad del tiempo. Tendré que mejorarme.
domingo, 8 de enero de 2012
Ahora resulta que es sordo, ¡que cruz!.
Siempre me dijeron que lo peor que puede ocurrir con una persona que quieras, aprecies o simplemente admires es que le encuentres un defecto, porque a partir de aquí todos comenzarán a salir como setas en tiempo de humedad.
Esto es lo que viene pasando con Iñakí Urdangarín, con el trabajito que me costó a mí aprenderme ese apellido. Hace unos años era maravilloso, genial, fantástico, guapo, y un montón de eteces. Nadie veía ningún defecto en la persona con la que se había casado la princesa Cristina. ¡Qué boda más bonita!.
Un día la pareja decidió comprarse un chalet, una torre, una mansión o yo no sé qué coño es lo que se compró, pero costó un montón de pasta, pero aquí en este país nadie, a absolutamente nadie se le ocurrió acordarse de la famosa canción “de donde sacas, pa tanto como destacas”. Ni padre, ni madre, ni suegros y cuñados, ni políticos ni periodistas, ahora super enterados, ni fiscales ni jueces, ni yo carajo. ¡Nadie!. A todos el porte de la pareja y la guapura de los niños nos hizo que el árbol no nos dejara ver el bosque.
Aunque alguna vez algún periodista ya publicase hace unos años una enigmática frase que nadie se atrevió a terminar de desvelar: “El otro es peor”. Claro que era más mediático hablar de la enfermedad, del divorcio y hasta de las pashminas.
Pero he aquí que un día comienza a descubrirse, yo no sé por gracia de quien, todo el pastel, y a partir de ese momento se abrió la veda.
No, por supuesto que no estoy tratando con este artículo de defender, ni justificar a nadie. Líbreme dios de intentar justificar “la no ejemplaridad”, sinvergonzonería lo llamaría del yernazo, pero ya hasta me divierten las cosas que están sacando sobre él, y no me refiero a las triquiñuelas financieras para hacerse rico, sino a detalles personales:
Antes leí que tenía no sé cuantas multas sin pagar por estacionar en doble fila, que aquí también habría que dar un buen tirón de orejas a los que no las cobraron por ejecutiva, pero hoy leo en un periódico que se libró de la mili por “sordera completa”. ¡Toma del frasco, Carrasco!. Y aquí los españoles sin enterarnos de la sordera del marido de la infanta en tantos años. ¿Y cómo puñetas jugaba al baloncesto?. ¿No sería en lugar de sordera del interesado, ceguera interesada del tribunal que lo miró?.
Debe ser eso, porque yo recuerdo una anécdota que voy a contar:
Como todos saben, y para el que no lo sepa yo se lo cuento, que desde pequeñito tengo polio, lo que hace que en el tiempo en que me tocó presentarme para la mili llevase aparatos ortopédicos y muletas. Un día me enviaron una carta diciendo que me tenía que presentar a un tribunal para poder librarme de la mili. Ahí que me fui yo a Cádiz al cuartel donde me citaron, no a un hospital, y me encontré con un tribunal vestidos todos de militares, que supongo que serían médicos que me dijeron que me desnudara completamente. Me desnude, me estuvieron mirando y toqueteando un rato y para tu casa, ya te mandaremos la resolución en unos días.
¡Y un jamón!.
Antes de recibir en mi casita una carta diciendo que no se dignaban no aceptarme en el servicio militar, recibí otras dos citándome de nuevo y otra vez siéntese y desnúdese. Que me tenían vistos todos los militares de Cádiz.
Como pueden ver, el trato fue diferente.
Por cierto, que yo si un día de estos me encuentro a Urdangarín por alguna calle, que no me lo encontraré, le gritaré el nombre a ver si continúa con la sordera o si se hizo un viajito a Lourdes y me contesta.
Cuando termino de escribir este artículo escucho a un periodista decir que la navidad de Urdangarín y familia ha debido ser terrible. ¿Terribleeeee?.
Terrible la navidad de los que llevan unos pocos de años parados, que no tienen nada que comer, que deben ver la cara triste de sus niños que ven que su Navidad no es como la de otros o que no han podido ni siquiera escribir la carta a los Reyes Magos porque parece que este año estaban tan sordos como el Urdangarín.
Lo demás pamplinas.
Esto es lo que viene pasando con Iñakí Urdangarín, con el trabajito que me costó a mí aprenderme ese apellido. Hace unos años era maravilloso, genial, fantástico, guapo, y un montón de eteces. Nadie veía ningún defecto en la persona con la que se había casado la princesa Cristina. ¡Qué boda más bonita!.
Un día la pareja decidió comprarse un chalet, una torre, una mansión o yo no sé qué coño es lo que se compró, pero costó un montón de pasta, pero aquí en este país nadie, a absolutamente nadie se le ocurrió acordarse de la famosa canción “de donde sacas, pa tanto como destacas”. Ni padre, ni madre, ni suegros y cuñados, ni políticos ni periodistas, ahora super enterados, ni fiscales ni jueces, ni yo carajo. ¡Nadie!. A todos el porte de la pareja y la guapura de los niños nos hizo que el árbol no nos dejara ver el bosque.
Aunque alguna vez algún periodista ya publicase hace unos años una enigmática frase que nadie se atrevió a terminar de desvelar: “El otro es peor”. Claro que era más mediático hablar de la enfermedad, del divorcio y hasta de las pashminas.
Pero he aquí que un día comienza a descubrirse, yo no sé por gracia de quien, todo el pastel, y a partir de ese momento se abrió la veda.
No, por supuesto que no estoy tratando con este artículo de defender, ni justificar a nadie. Líbreme dios de intentar justificar “la no ejemplaridad”, sinvergonzonería lo llamaría del yernazo, pero ya hasta me divierten las cosas que están sacando sobre él, y no me refiero a las triquiñuelas financieras para hacerse rico, sino a detalles personales:
Antes leí que tenía no sé cuantas multas sin pagar por estacionar en doble fila, que aquí también habría que dar un buen tirón de orejas a los que no las cobraron por ejecutiva, pero hoy leo en un periódico que se libró de la mili por “sordera completa”. ¡Toma del frasco, Carrasco!. Y aquí los españoles sin enterarnos de la sordera del marido de la infanta en tantos años. ¿Y cómo puñetas jugaba al baloncesto?. ¿No sería en lugar de sordera del interesado, ceguera interesada del tribunal que lo miró?.
Debe ser eso, porque yo recuerdo una anécdota que voy a contar:
Como todos saben, y para el que no lo sepa yo se lo cuento, que desde pequeñito tengo polio, lo que hace que en el tiempo en que me tocó presentarme para la mili llevase aparatos ortopédicos y muletas. Un día me enviaron una carta diciendo que me tenía que presentar a un tribunal para poder librarme de la mili. Ahí que me fui yo a Cádiz al cuartel donde me citaron, no a un hospital, y me encontré con un tribunal vestidos todos de militares, que supongo que serían médicos que me dijeron que me desnudara completamente. Me desnude, me estuvieron mirando y toqueteando un rato y para tu casa, ya te mandaremos la resolución en unos días.
¡Y un jamón!.
Antes de recibir en mi casita una carta diciendo que no se dignaban no aceptarme en el servicio militar, recibí otras dos citándome de nuevo y otra vez siéntese y desnúdese. Que me tenían vistos todos los militares de Cádiz.
Como pueden ver, el trato fue diferente.
Por cierto, que yo si un día de estos me encuentro a Urdangarín por alguna calle, que no me lo encontraré, le gritaré el nombre a ver si continúa con la sordera o si se hizo un viajito a Lourdes y me contesta.
Cuando termino de escribir este artículo escucho a un periodista decir que la navidad de Urdangarín y familia ha debido ser terrible. ¿Terribleeeee?.
Terrible la navidad de los que llevan unos pocos de años parados, que no tienen nada que comer, que deben ver la cara triste de sus niños que ven que su Navidad no es como la de otros o que no han podido ni siquiera escribir la carta a los Reyes Magos porque parece que este año estaban tan sordos como el Urdangarín.
Lo demás pamplinas.
miércoles, 14 de abril de 2010
Centro de Adicciones
Este artículo fue publicado hace unas semanas en el periodico local Sanlúcar InformaciónA veces, un montón de veces, tenemos mucho miedo al miedo. Nos da temor todo aquello que desconocemos, sin darnos cuenta que en ocasiones esos objetos de temores no son tan peligrosos como nuestros reparos.
Un tema totalmente tabú es el de las adicciones, todo lo que nos suene a problema con la adicción es algo que queremos a mas de tres mil kilómetros de la puerta de nuestra casa, sin darnos cuentas que con cuanto más naturalidad hablemos del tema, cuanta más información tengamos y demos a los que están a nuestro alrededor, más fácil será controlar un asunto así, sobre todo en las familias.
En este artículo hablo como afectado, y tal vez por eso prefiero mojarme hasta la cintura, porque creo que mal ciudadano sería si teniendo la oportunidad para ello no diese mi opinión sobre la instalación en la zona de la Dehesilla, barrio donde vivo, de un Centro de Adicciones, y ya, con sólo oír el nombre comienzan los problemas entre vecinos, asociaciones y demás.
- Es que a mí no me han preguntado.
Anda, toma ya, ¿y porqué tendrían que preguntarle a usted?.
¿Acaso le preguntaron a usted cuando se decidió poner una comisaría, una guardería, el ambulatorio o incluso la iglesia?. Creo que no.
Supongo que el Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, como todos los ayuntamientos, tiene la obligación de preguntar o consultar en aquellos casos en que sea una instalación potencialmente peligrosa o insalubre, pero que yo sepa este es un centro ambulatorio, donde se atiende, se controla y trabajan médicos, psicólogos o trabajadores sociales sobre todo con las personas con adicciones y con sus familiares, asunto que me parece muy interesante porque nunca sabemos desgraciadamente si podemos necesitarlo para nosotros o algunos de nuestros familiares.
Otra cosa muy diferente sería un centro de internado de rehabilitación, que estoy completamente de acuerdo que deben tener unas condiciones totalmente condiciones que no 900 metros en zona urbana, pero he preguntado hasta empaparme y eso no se parece en nada a lo que se pretende instalar en la zona de la Dehesilla, que al final tampoco es en la Dehesilla sino la calle Puerto.
Me temo que a veces todos somos muy solidarios con todo aquello que tenemos a miles de kilómetros, pero mejor no me hables de lo que tengo a mi lado, que eso puede joder mi estatus de “ciudadano privilegiado”. No nos acordamos de aquellas personas que están verdaderamente enfermas y que necesitan ese ambulatorio para curarse, para curar no sólo la necesidad de heroína, coca o hachís, sino que también adicciones son el alcohol, el juego o tabaco, como me encuentro yo en estos momentos en fase de intento de dejarlo, y otras muchas a las que a las personas afectadas puede hacer mucho bien este centro.
¿Y porque no lo ponen donde viven los concejales?.
Anda coño, y lo suelta como si los concejales vivieran todos en un gueto privilegiado y de alto estanding. Supongo que habrá concejales de todo tipo de pelajes y de viviendas, cada uno tendrá la casa que ha podido o que ha querido, donde han podido o han querido, lo demás demagogias, que quedan muy bien.
- Tu siempre defendiendo a los concejales.
Déjate de pamplinas y tonterías que lo único que estoy haciendo es decir la realidad, por lo menos mi realidad.
- Pues anda que con tus vecinos te estás luciendo.
¿Y qué quieres que haga?. Tampoco voy a callarme porque mañana por la calle me puedan leer la cartilla. Ya sabré yo contestar, que cuando se está convencido de que lo que se defiende es bueno, todo es mucho más fácil.
domingo, 24 de enero de 2010
Del lat. praepotens - entis
Si existe en este mundo un defecto que odio profundamente es la prepotencia y la soberbia ante los demás, sobre todo cuando esa soberbia y prepotencia está basada en la superioridad por alguna circunstancia. Es simplemente odioso aprovecharse de esa superioridad para tratar de avasallar, someter, dominar, humillar o simplemente atropellar al otro.
Estos días, por algunas circunstancias he tenido que vivir ciertas situaciones en las que han primado la prepotencia, y además lo peor de todo es que aunque uno sabe que debería contestar o rebelarse no lo hace porque teme que aun pueda empeorar la situación.
En estos artículos suelo hablar bastante de los políticos, tanto del equipo de gobierno como de la oposición, pero hoy no me refiero a ellos precisamente, quizás porque los políticos contra el vicio de la prepotencia tienen el antídoto de tener que enfrentarse cada cuatro años a un proceso electoral.
No, no me estoy refiriendo hoy a los políticos en este artículo, que algunos también existen con su punto de prepotencia, que de todo está llena la viña del señor, sino que me refiero a otros que aprovechando que tienen el cargo para toda la vida se creen que tienen el mundo a sus pies, con personas incluidas, por no decir otra frase que me parece un tanto irreverente.
Hace unos días me ocurrió una tontería que me afectó muchísimo por las formas. Me llama alguien por teléfono, que no voy a contar pero que cada cual imagine lo que quiera, y su forma de entrar en la conversación fue:
- ¿Quién es usted?
¿Cómo?, pensé. Lo educado e incluso lo normal es presentarse primero y seguidamente preguntar con quien se habla. Pues no. Esa persona no podía tratarme de usted a usted, que no pedía yo de tu a tu, sino que su toque de prepotencia le hacía comenzar así de mal, y claro a partir de este momento la cosa fue a peor y no terminó como el rosario de la aurora porque me precio de tener más educación.
Les puedo asegurar que ahora, en este momento me importa tres pimientos lo que dijera y como lo dijera, cuando además no tenía ni mijita de razón y eso me recuerda que casi siempre esos prepotentes se aprovechan de la prudencia de los demás, que no los/las mandamos a hacer puñetas de la forma más clara posible.
Esto me recuerda una consulta que me hizo un conocido hace algunos años cuando alguien le dijo que yo había hecho un curso de protocolo. Ese conocido tenía una pequeña empresa y debía enviarle una carta a una alta personalidad. Esta persona llama al alto cargo para preguntarle donde podía enviarle la carta para un asunto personal, que no del cargo que ocupaba esa persona, y además de darle la dirección le dice: “Ponga Ilustrísimo Señor….”. ¿Cómo?
Uno, que cuando era más joven se fue a Barcelona para hacer un curso de protocolo en el que participaba, entre otros, el Jefe de Protocolo de la Casa Real. Curso que por cierto no me ha servido absolutamente para nada, a pesar de costarme un buen pico, pero bueno tampoco pretendía yo utilizarlo para nada. En ese curso lo primero que me enseñaron fue que los tratamientos son unas normas de cortesía que se utilizan en los actos oficiales y sobre las autoridades o cargos oficiales. Es decir que si yo le escribo una carta personal a un ilustrísimo señor a su casa, no lo hago por el cargo que ostente, sino por la relación que pueda tener con él y no es necesario el tratamiento, sino que con un Sr. Don, va que chuta. Claro que eso también depende mucho del grado de peloteo que quiera hacerle a ese señor.
Imaginemos que ese señor, además del cargo, tiene una fábrica de guantes, y yo le escribo pidiéndole una partida. Entonces sí que me parece una tontería el Ilustrísimo, claro que también cabe ponerle “Ilustrísimo Señor Guantero”.
Estos días, por algunas circunstancias he tenido que vivir ciertas situaciones en las que han primado la prepotencia, y además lo peor de todo es que aunque uno sabe que debería contestar o rebelarse no lo hace porque teme que aun pueda empeorar la situación.
En estos artículos suelo hablar bastante de los políticos, tanto del equipo de gobierno como de la oposición, pero hoy no me refiero a ellos precisamente, quizás porque los políticos contra el vicio de la prepotencia tienen el antídoto de tener que enfrentarse cada cuatro años a un proceso electoral.
No, no me estoy refiriendo hoy a los políticos en este artículo, que algunos también existen con su punto de prepotencia, que de todo está llena la viña del señor, sino que me refiero a otros que aprovechando que tienen el cargo para toda la vida se creen que tienen el mundo a sus pies, con personas incluidas, por no decir otra frase que me parece un tanto irreverente.
Hace unos días me ocurrió una tontería que me afectó muchísimo por las formas. Me llama alguien por teléfono, que no voy a contar pero que cada cual imagine lo que quiera, y su forma de entrar en la conversación fue:
- ¿Quién es usted?
¿Cómo?, pensé. Lo educado e incluso lo normal es presentarse primero y seguidamente preguntar con quien se habla. Pues no. Esa persona no podía tratarme de usted a usted, que no pedía yo de tu a tu, sino que su toque de prepotencia le hacía comenzar así de mal, y claro a partir de este momento la cosa fue a peor y no terminó como el rosario de la aurora porque me precio de tener más educación.
Les puedo asegurar que ahora, en este momento me importa tres pimientos lo que dijera y como lo dijera, cuando además no tenía ni mijita de razón y eso me recuerda que casi siempre esos prepotentes se aprovechan de la prudencia de los demás, que no los/las mandamos a hacer puñetas de la forma más clara posible.
Esto me recuerda una consulta que me hizo un conocido hace algunos años cuando alguien le dijo que yo había hecho un curso de protocolo. Ese conocido tenía una pequeña empresa y debía enviarle una carta a una alta personalidad. Esta persona llama al alto cargo para preguntarle donde podía enviarle la carta para un asunto personal, que no del cargo que ocupaba esa persona, y además de darle la dirección le dice: “Ponga Ilustrísimo Señor….”. ¿Cómo?
Uno, que cuando era más joven se fue a Barcelona para hacer un curso de protocolo en el que participaba, entre otros, el Jefe de Protocolo de la Casa Real. Curso que por cierto no me ha servido absolutamente para nada, a pesar de costarme un buen pico, pero bueno tampoco pretendía yo utilizarlo para nada. En ese curso lo primero que me enseñaron fue que los tratamientos son unas normas de cortesía que se utilizan en los actos oficiales y sobre las autoridades o cargos oficiales. Es decir que si yo le escribo una carta personal a un ilustrísimo señor a su casa, no lo hago por el cargo que ostente, sino por la relación que pueda tener con él y no es necesario el tratamiento, sino que con un Sr. Don, va que chuta. Claro que eso también depende mucho del grado de peloteo que quiera hacerle a ese señor.
Imaginemos que ese señor, además del cargo, tiene una fábrica de guantes, y yo le escribo pidiéndole una partida. Entonces sí que me parece una tontería el Ilustrísimo, claro que también cabe ponerle “Ilustrísimo Señor Guantero”.
miércoles, 13 de enero de 2010
Don't Worry Be Happy - Note preocupes, se feliz
Aunque llevo cinco horas sin ONO-TV, que la tele me importa tres carajos, pero a mi madre no. Aunque ONO me han tenido catorce minutos al teléfono, que tengo la oreja "hinchá", aunque después de los catorce minutos primero han intenntado decirme que no existe ningúna incidencia en ninguna parte de España, cuando yo sólo le he dicho ¿Comooooo?, ha recapacitado y me ha dicho que si que existe una incidencia en la zona donde yo vivo y que lo están arreglando, sin explicarme si es en mi casa, en mi barriada, mi ciudad, mi comarca, la provincia, Andalucía, toda España o incluye también otras partes de la Comunidad Economica Europea, aunque tengo a mi madre en la cocina mas aburrida que una ostra y con la boca a diez aberturas por minuto y mi padre que le ha dado ya ventitres vuelta al periódico, que además es El Mundo, con lo malisimo que tiene que ser eso para la salud, pero hijo regalan unos videos de fotografía, que por supuesto ni siquiera abriré nunca.
Aunque el tio de ONO ha terminado de cabrearme cuando me ha dicho que no puede arreglar aun la avería, que no saben cuando va estar, pero que como soy un cliente modelo, modelo de no se que coño, pues estan dispuestos a ponerme mas megas en internet y me van a cobrar la mitad.
- Oiga, pero eso cuanto tiempo. ¿Quince días?. ¿Y después me meten el clavetazo?.
- No, no creo que es para siempre o por lo menos para todo el año 2001.
- Ah, si es así, pero cuando vayan a subirme un centimo me borran, eh.
- Por supuesto. Si, no le vamos a cobrar mas. La oferta es así.
-Vale, vale.
- A partir de ahora tengo que grabar la conversación.....
- Si, grabe todo lo que quiera pero cuando este grabando me avisa para decirle que en el momento en que me cobren un céntimo más de lo que pago ahora se acabó el invento.
- Ya lo he grabado.
- Oiga, tengo una duda. Si yo soy tan buen cliente, tan eficaz y tan maravillo ya me podrían haber hecho una llamadita para decirme que existía esa oferta.
- No, eso solo se lo decimos a las personas que llaman....
- Ah, muy bien. Es decir que tengo que estar llamando cada 15 días para ver si hay una nueva oferta. Oiga, ¿y de la avería pa cuando?.
- No de eso sólo puedo decirle que nuestros técnicos están intentando arreglarlo y cuando este solucionado el problema le llamaremos al movil.
- Bueno pues esperemos que me llame pronto, pero si pasan de las 12 de la noche puede llamar muy bien a su tia, que no se si se ha quedado sin televisión o no.
Aunque también estoy resfriado, moqueo, toso, me duele la cabeza, llevo una semana sin fumar, he decidido entrar en internet, eso no se ha cortado, y he buscado una canción que me encanta y que me anima. Os la dejo, y también la letra.
Aunque el tio de ONO ha terminado de cabrearme cuando me ha dicho que no puede arreglar aun la avería, que no saben cuando va estar, pero que como soy un cliente modelo, modelo de no se que coño, pues estan dispuestos a ponerme mas megas en internet y me van a cobrar la mitad.
- Oiga, pero eso cuanto tiempo. ¿Quince días?. ¿Y después me meten el clavetazo?.
- No, no creo que es para siempre o por lo menos para todo el año 2001.
- Ah, si es así, pero cuando vayan a subirme un centimo me borran, eh.
- Por supuesto. Si, no le vamos a cobrar mas. La oferta es así.
-Vale, vale.
- A partir de ahora tengo que grabar la conversación.....
- Si, grabe todo lo que quiera pero cuando este grabando me avisa para decirle que en el momento en que me cobren un céntimo más de lo que pago ahora se acabó el invento.
- Ya lo he grabado.
- Oiga, tengo una duda. Si yo soy tan buen cliente, tan eficaz y tan maravillo ya me podrían haber hecho una llamadita para decirme que existía esa oferta.
- No, eso solo se lo decimos a las personas que llaman....
- Ah, muy bien. Es decir que tengo que estar llamando cada 15 días para ver si hay una nueva oferta. Oiga, ¿y de la avería pa cuando?.
- No de eso sólo puedo decirle que nuestros técnicos están intentando arreglarlo y cuando este solucionado el problema le llamaremos al movil.
- Bueno pues esperemos que me llame pronto, pero si pasan de las 12 de la noche puede llamar muy bien a su tia, que no se si se ha quedado sin televisión o no.
Aunque también estoy resfriado, moqueo, toso, me duele la cabeza, llevo una semana sin fumar, he decidido entrar en internet, eso no se ha cortado, y he buscado una canción que me encanta y que me anima. Os la dejo, y también la letra.
Bobby McFerrin
Don't Worry Be Happy - Note preocupes, se feliz
No te preocupes, se felíz
Esta es una pequeña canción que escribí,
tal vez quieras cantarla nota por nota.
No te preocupes, se feliz.
En cada vida tenemos algunos problemas,
pero cuando te preocupas son el doble.
No te preocupes, se feliz ahora.
No hay sitio para apoyar la cabeza,
alguien puede venir y quitarte la cama.
No te preocupes, se feliz.
El dueño del apartamento dice que no has pagado todavía,
que puede que tenga que litigar. No te preocupes se feliz
(mírame a mi, estoy feliz).
No te preocupes, se feliz.
(Te pasaré mi número de teléfono. Cuando estés preocupado, llámame. Te haré feliz).
No te preocupes, se feliz.
Sin dinero, sin estilo, sin chica para hacerte sonreír.
Pero no te preocupes, se feliz, porque cuando estés
preocupado tu cara se arrugará y eso deprimirá a todo el mundo.
Así que no te preocupes, se feliz.
Ahora, es esta la canción que escribí.
Espero que la hayas aprendido nota-por-nota, como un buen niño.
No te preocupes, se feliz.
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